A María
(I)
Te vemos sola en la orilla,
contemplas el mar en calma.
Cómo nos gustaría
poder cogerte de la mano,
decirte que somos tus amigos,
que sepas que no estas sola
que siempre estaremos contigo
mirando ese mar amado.
A
María (II)
Cómo te gustaba el mar,
echarte sobre la arena
soñando que caminabas
al final de tu camino.
Encontraste una isla,
en ella la paz estaba,
una paz que te alejo
de los seres que tu amabas.